lunes, 11 de octubre de 2010

El debate social de la custodia compartida

Estaríamos todas/os de acuerdo que en el sistema patriarcal en el que vivimos, los cuidados siempre los asumen una parte de la sociedad. La custodia compartida parece que ha abierto el debate en distintas comunidades, unos/as se posicionan a favor de ésta como preferente, y otros/as se posicionan en que "sólo si hay acuerdo".

Parece ser que en algunas comunidades autónomas como Aragón abogan por la custodia compartida si no hay acuerdo entre padres y madres, también en el ayuntamiento de Madrid se aprobó una moción al respecto.

El debate está servido, a nosotras nos gustaría contar con vuestra opiniones, a que esperáis, enviádnoslas!!

2 comentarios:

pena dijo...

Estoy a favor de la custodia compartida. Las mujeres caemos en la trampa del amor y aceptámos ser mantenidas por un hombre, cada vez menos, cierto, pero todavia es moneda corriente. Esto nos hace dependientes cuando la relación se rompe, entonces muchas nos aferrámos a la pensión y a la vivienda, a veces de forma miserable, (aunque tambien los hombres ssean miserables) ya que si en algún momento pensámos ser independientes se nos fue por el rollo del amor. No tenemos trabajo, no tenemos nada y necesitámos seguir dependiendo del dinero del otro.Para acabar con esta dependencia enfermiza sí a la custodia compartida!

Anónimo dijo...

El tema de la custodia compartida se puede ver desde dos puntos de vista: el derecho de los hijos a tener padre y madre, y la igualdad entre los progenitores.

Entiendo que el propósito de vuestro blog va más en la línea del segundo (aunque el primero es el esencial, en mi opinión) así que opinaré únicamente al respecto de la igualdad.

Se alega que las madres son las que, en la inmensa mayoría de los casos, se hacen cargo de los hijos durante el matrimonio, y que hasta que esto no cambie, no puede esperarse que, tras una ruptura, ambos progenitores se encarguen de los hijos en igualdad de condiciones.

Este argumento es falaz por varias razones:
1. No se puede legislar ni juzgar a golpe de estadística. Cada caso es diferente, y debe evaluarse independientemente.
2. Las tareas en un matrimonio, como en cualquier equipo, se reparten, pero una vez roto el matrimonio, ambos tendrán que hacer de todo. Es, salvando las distancias, como dos amigos que se unen para crear una empresa. Uno hace labores comerciales, y el otro administrativas. Pero si se separan y cada uno monta su propia empresa, ambos tendrán que ser comerciales y administradores a la vez.
3. Encasillar a la mujer en el rol de madre custodia le dificulta el desempeño laboral, luego es un problema que se retroalimenta: las mujeres se quedan en casa porque sus trabajos son peores, y son peores porque se quedan en casa. Ese círculo vicioso hay que cortarlo por lo sano, y el momento del divorcio es tan bueno como cualquier otro.

En definitiva, desde la perspectiva de igualdad, la custodia compartida es un paso adelante que llevará a hombres y mujeres a una cultura y costumbres donde se desdibujen los roles clásicos y todos hagamos de todo.